Tropecé una vez con una mujer que estaba tomando el sol desnuda, lo cual me
hizo reflexionar seriamente después. La desnudez es un tema complicado en la
sociedad de hoy. Quienes se inician, la mujeres más que los hombres, vienen a
ser objeto de comparaciones insanas del cuerpo que Dios les otorgó, por culpa
de las ideas de la publicidad industrial sobre lo que supuestamente es "bello".
Con menos frecuencia los hombres también reciben comentarios desagradables. De
niño yo era el típico debilucho que pesaba 45 kgs., y el llevar gafas lo
empeoraba más. Hasta hace poco no me gustaba ir a la playa. Pero si aquella
mujer valiente no prestaba atención a las sugerencias de la industria textil
para comprar ropa y cubrir aquello que no se ajusta a las proposiciones de la
industria de la moda, entonces yo tampoco me iba a preocupar por mi cuerpo.
Comencé a comprender el por qué Miguel Angel creó una figura desnuda de David.
Ahora veo que David venció a Goliat con su fe en Dios y con una simple onda.
Sin armadura, sin bonito uniforme, ni siquiera con una hoja de higuera.
Mucha gente también equipara desnudez con sexo.¿Qué hacía la gente antes de la
invención de la ropa, lo cual en la historia de la humanidad es un hecho
reciente? Repetidas excursiones hechas a las playas y a sitios de aguas
termales (más barato que una expedición para vivir entre indios de las
Amazona), me hizo ver que mucha gente va a playas y centros nudistas para
ponerse al sol, para contar sus historias, o para leerse un libro, y para
después, a la hora de comer, irse a casa. Si se cansan de estar sentados juegan
al voleibol, a la petanca o a cualquier otro deporte; bucean, hacen senderismo
y exploran la naturaleza, vuelan una cometa, hacen windsurf, disfrutan al sol y
con el viento. Decidí pintar lo que veía; apacibles hombres y mujeres que
aceptaban a otros tal como eran, y a quienes no les importaba el aspecto de los
demás cuerpos, ni cuanto ganaban, ni su posición social, ni todo aquello que
dejaremos atrás cuando llegue nuestra hora.